Sinhajara rainforest

La selva tropical de Sinhajara fue para mí una experiencia única e inigualable. Todas esas plantas que en Europa son de “interior”, vivían allí naturalmente. Árboles siempre verdes muy altos y finos, cuyo tronco está lleno de enredaderas y plantas aéreas. Temperaturas cálidas y húmedas con olor a tierra mojada. Plantas de hoja ancha, orquídeas, musgos y lianas que crecen sobre las ramas de los árboles. Un bosque frondoso con diferentes capas horizontales, donde raramente se ve el sol.  Repleto de insectos, pájaros, mariposas, monos, lagartos o serpientes.

Paisajes mareantes desde el autobús

Decidí ir allí en el último momento y fue la mejor decisión del viaje. Salí desde Galle en autobús (120 Rupias/3 horas) hasta Deniyaya, donde dormí para hacer un trekking al día siguiente. Para llegar desde Galle hay autobuses directos o haciendo un transbordo en Akurassa. El trayecto, sobre todo el último tramo al adentrarse en la selva, es muy verde y alucinante, pero con muchas curvas!! Por lo que llegué bastante mareado al no poder dejar de mirar por la ventana todo el rato.

Estación de autobuses de Akurassa
Estación de autobuses de Akurassa

Deniyaya no es grande, tiene dos carreteras principales, un par de supermercados y muchos cajeros automáticos, los cuales recorrí todos a ver cual me ofrecía mejor cambio/comisiones.

Entrando entre plantaciones de té al parque nacional de Sinhajara
Entrando entre plantaciones de té al parque nacional de Sinhajara

Para hacer un trekking por la selva se ofrece un tour por un precio estándar de 6000 Rupias (37€) con todo incluido (transporte, picnic, entrada y guía). Lo vi caro, sabiendo que la entrada al parque son 560 Rupias. Para llegar allí se puede coger un bus desde la Temple Road (50 Rupias) o bien un tuktuk (~500 Rupias) hasta la puerta del parque. Importante llevar mucha agua! porque en el parque no podrás conseguirla. También llevar bañador, aunque yo no lo sabía y me bañé en calzoncillos. Llévate también un chubasquero!

Puente colgante

Sólo los turistas pagan entrada. No les iban a cobrar a los singaleses por entrar a un bosque que lo han tenido cerca de sus casas gratis toda la vida. La entrada al parque no incluye guía, y según te dicen es obligatorio entrar con guía. Por el camino hacia el parque te encontrarás guías freelance, que te ofrecen sus servicios. Pero creo que es mejor (y más económico) ir a la taquilla dónde se hacen los grupos y preguntar. Allí van saliendo las excursiones (1000 Rupias/6€) cuando reúnen a la gente necesaria.

Árboles altísimos

La excursión duró unas 6 horas con una parada para comer y meterse en el río en un lugar idílico donde los monos cruzaban el río desde los árboles. El guía (unos 45 años y sabía nadar!) conocía los lugares a la perfección, contaba bromas por el camino y hablaba un buen inglés.

Poza en río para refrescarse. Los monos cruzaban el río saltando desde los árboles

Los singaleses, que en su mayoría no saben nadar, no se atrevían a meterse al río porque “es muy peligroso!”. Ellos miraban mientras los 6 turistas del trekking nos bañábamos tranquilamente. Ellos sólo se metían hasta la cintura, con cuidado y se ayudaban unos a otros dándose la mano. También me pasó en una playa en Hikkadua donde llegó un hombre gritando que si estaba loco por haberme metido al mar. Sí, había un poco de oleaje, pero nada del otro mundo.

Lluvia en el rainforest donde oscurece pronto y la vegetación impiden la entrada del sol

Por la tarde suele llover casi todos los días y ,debido a la abundante vegetación, oscurece bastante cuando se va el sol. Tuve suerte, ya que hay días que llueve todo el día. En la selva hay muchas sanguijuelas (hirudineas o bloodsucker), especialmente cuando llueve y se van subiendo por los pies. Para evitarlo lo mejor unas calcetas altas, un poco de sal en los calcetines y zapatillas cerradas. No son peligrosas ni es muy grave si te muerde alguna, pero no es muy agradable.

Calcetines altos con sal contra las sanguijuelas

Una de las visitas más impresionantes por Sri Lanka, porque no me esperaba encontrarme metido en esa selva inmensa, rodeado de plantas tropicales, poder tocar un camaleón o una serpiente. El sonido envolvente de los animales que allí habitaban era constante e inundaba el silencio.

Alojamiento

Me alojé en el National Motel, donde reservé una “habitación compartida” por 5 dólares, pero me dieron un pequeño bungalow de madera entre la selva, con baño privado y dos camas grandes. La cabaña tenía dos puertas, una al sendero que llegaba a recepción y otra hacia la selva. Impresionante. he de decir que en mi bungalow había algún insecto dentro, pero no pretendas dormir en una cabaña de madera hermética en la selva.

Ver todos los alojamientos en Deniyaya.

Más sobre el viaje de 2 semanas en Sri Lanka.

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