Bratislava: A las orillas del Danubio

Bratislava es la capital de la desconocida Eslovaquia. Un país que ha vivido dos guerras mundiales, el horror del nazismo y muchos años de comunismo. Un país muy joven, hasta 1993 pertenecó a la antigua Checoslovaquia y a partir de 2004 entró a formar parte de la EU y en la actualidad está creciendo vertiginosamente. Situada muy cerca de Viena y a escasos kilómetros de la frontera con Hungría. Bratislava tiene todavía un fuerte legado comunista.

Amaneciendo desde el puente UFO

¿Qué pasó con Checoslovaquía? Después de la I Guerra Mundial se separó del imperio Astro-húngaro y se creó Checoslovaquia, lo que actualmente es República Checa y Eslovaquia. Se juntaron para aunar fuerzas y evitar ser invadidos fácilmente para después en 1993 volver a separarse.

Centro de Bratislava con el castillo siempre presente

El Telón de Acero, que separaba la parte comunista y capitalista, estaba formado por la Frontera con Austria. Al igual que pasó durante la misma época con el Muro de Berlín, muchos se aventuraron a intentar cruzar el Telón de Acero para tener una vida mejor. La frontera estaba protegida por una alambrada de espinas y se dice que hubo más de 400 más muertos abatidos por disparos de los guardias comunistas.

La ópera, edificada con estilo alemán

El centro histórico es bastante pequeño, con una arquitectura centroeuropea. El castillo es el símbolo de la ciudad y se puede ver desde casi toda ella. El castillo era una fortaleza, es decir,  no servía para la residencia de rey. Este servía de bastión, como defensa, por eso no es tan lujoso como otros castillos de Europa. El castillo se reconstruyó a partir del 1950 tras ser destruido por un fuerte incendio provocado por unos soldados italianos que estaban de celebración, se dejaron el fuego encendido y hubo una gran explosión ocasionando muchas víctimas. Se dice que el castillo sobrevivió a los ataques de los mongoles, otomanos, de Napoleón y los nazis.. pero no a una cena de unos italianos.

Castillo des Bratislava

El puente característico que cruza la ciudad, conocido como el puente ONVI por su forma, ¿se parece? Tiene  de 95 metros de altura y desde arriba se pueden ven 3 países, Eslovaquia, Austria (a 3 km) y Hungría (a 15 km). Este puente es muy criticado, ya que la carretera/autopista divide el centro histórico.

Vistas desde el castillo

Además para la construcción del puente en 1972, el gobierno comunista derribó completamente el barrio judío, incluyendo la sinagoga de la que sólo quedan fotos. Durante el comunismo del siglo XX se derribaron muchos edificios antiguos e históricos, para crear edificios “funcionales”. Sin duda una gran pérdida para el actual pueblo eslovaco.

De la antigua mezquita únicamente queda un memorial y alguna foto

Como en otras ciudades europeas, hicimos el Freetour (empieza a las 11 y a las 3 en Hviezdoslavovo namesti). También hay un “comunist&Castle tour” a las 10:30 en el mismo sitio. Nosotros tomamos los dos tours y nos gustaron, ambos se complementan,  tampoco se hacen muy largos, y aunque pasen por algunos sitios similares, se cuentan cosas diferentes.

Otro de los edificios afectados por el gran puente es la Catedral de St. Martina. La autopista pasa a un par de metros de la catedral, a parte del impacto visual, las grandes vibraciones están debilitando el monumento del siglo XV. El interior es gótico, con  unos ventanales alargados hasta el techo alto con arcos abovedados llenos de columnas. Las vidrieras fueron restauradas en el año 1995. Me llamó la atención que encima de unas catacumbas se pueden ver algunas calaveras desde el cristal.

Interior de la catedral de Bratislava

En esta catedral se realizaban las coronaciones de los Reyes del Imperio austro-húngaro y actualmente durante la primera semana de Junio se recrean la coronación con vestidos tradicionales. El camino del proceso de coronación está marcado con unas coronas doradas incrustadas en el suelo.

Bratislava es de las pocas

capitales europeas sin metro

Me gustó una pequeña iglesia azul, de estilo “Art niveau”, un poco estrambólica, pero con una arquitectura diferente. Me recuerdó a una construcción con nubes de golosinas! Se le conoce como “blue church” aunque realmente su nombre es  St. Elisabeth.

La iglesia “azul”

La estatua más fotografiada es, según nuestra guía del free tour, la de “man at work”. Una estatua sin mucho sentido o motivo especial que se puso allí en el 1997.

La escultura “Man at work”

Comimos en Divny Janko, un poco apartado del centro, donde en 1844 el poeta eslovaco Janko Matuska escribió una canción de protesta, la cuál se convirtió en el 93 en el himno nacional. La comida es tradicional eslovaca, platos  buenos y abundantes desde 4 o 5€.

Nuestro hotel-barco!

Nos alojamos en el barco-hotel Gracia, muy bien situado, un desayuno espectacular en el restaurante con vistas al río, totalmente recomendado! Las habitaciones son grandes, teniendo en cuenta que es un barco y además no se mueve nada, al estar sobre un río y no el mar.

Habitación tranquila y con unas vistas increíbles

Me hubiera gustado ir a ver el castillo de Devin, situado a unos 9 km. del centro, rodeado de viñedos.

Informaciones útiles:

  • Desde/hacia Vienna: 1 hora en tren (desde 10€). 1h30min en bus (desde 7.50€) o en barco, mucho más romántico! (aprox. 25€).
  • Para llegar al Monte Devin, se puede tomar un bus 28 desde la estación de autobuses localizada debajo del puente “UFO”.
  • Desde el 2009 hay euros en Eslovaquia.
  • El aeropuerto está a unos 20 minutos en bus urbano. Horarios se pueden ver aquí.
  • Si quieres probar algo nueva, prueba a dormir en un barco en botel Gracia

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